El poder, abandonaba el cuerpo de Emma, cada latido menguaba su examine fuerza. Esto permitio, que Sam quedase libre de las ataduras mágicas que lo tenían inmovilizado. Una vez recuperado el control de su cuerpo y sentidos, pudo percibir claramente el dolor al que estaba siendo sometida Emma. El brazalete, la estaba matando.- Para, la estamos matando, detente maldita sea.-
Le gritaba a su propio brazo, el cual golpeaba furiosamente contra la mesa. Era plenamente cociente, del abismo que yacía dentro de aquel objeto. Comprendio que no se detendría hasta haber absorvido la ultima gota de poder. Los labios de Sam, se tensaron en lo que parecía el comienzo de una mueca burlesca, por algún motivo ajeno a el, una parte de si mismo estaba disfrutando con todo aquello.Eso fue mas de lo soportable, entre gritos furiosos golpeaba el brazalete contra cualquier objeto de la habitación. La superficie del brazalete, no mostraba muesca o araña so en su inmacula forma.-¿ Por que ?, esto esta mal, yo no soy así.- Pero nadie respondió a su pregunta. En uno de los muchos golpes inútiles, para tratar de detener al brazalete, Sam se hirió bajo la muñeca, al principio la sangre surgía lentamente, acto seguio un riachuelo cálido y espeso, recorría los grabados del brazalete. Tal era el agotamiento físico y mental, que no se dio cuenta de que había dejado de gritar y golpearse contra todo. La habitación permanecida en silencio.- Ha acabado, la he matado.- No, se atrevió a abrir los ojos, no quería ver el cadáver de Emma acusándolo de asesino..- ¿ Tía ?.-Estoy bien, pequeña, ha acabado por fin. Por primera vez en heras, he estado cerca del velo para no volver.- Al escuchar su voz, Sam abrió los ojos. Las lágrimas no le permitían verla con claridad y eran pocas las palabras, capaz de producir.- Lo siento, te juro que no pretendía hacerte daño, yo no soy ese...
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