En pocos días, se cumpliria un mes desde la llegada de Sam, a casa de Emma. Había recuperado gran parte de sus fuerzas y cada día daba largos paseos por los senderos del bosque. De igual manera, cada día ostigaba con preguntas a su anfitriona. La cual con infinita paciencia antes sus arrebatos de ira, le respondía como una madre haría con su hijo. -Cuando te hallas recuperado por completo, responderé a cada una de tus preguntas. Ahora se un buen chico y sal a tomar un poco el aire, te avisare cuando la cena este preparada.-
Comprendiendo que no obtendría nada se enfureciera o no, recorría los contornos cercanos a la casa para tratar de calmar su mal humor. Para colmo, se había mostrado todo el tiempo que es tubo convaleciente, atento con Shara. Le contó gran parte de sus viajes y no se guardo ninguna respuesta a las muchas preguntas de la niña. Como recompensa, al tratar de sonsacar migajas de información, la niña era tan testaruda como su tía.- Oh, eso lo sabe tía Emma. ¿ Por que no se lo preguntas a ella?.- En uno de sus acostumbrados paseos para descargar su fustracion, tan absorto se encontraba en sus pensamientos, que se alejo mas de la cuenta de las rutas habituales.-Tengo derecho a conocer al menos el paradero de Melyssa. Incluso a decirme algo tan sencillo como eso se niegan.Maldita sea, he arriesgado mi vida y tan solo pido saber donde esta ella. ¿ Y si esta en peligro? y si...- No termino de gritar al viento lo que sentía, choco de cara con un objeto y de la inercia cayó a tierra sobre sus posaderas.- ¿ Quien ha dejado un espejo en medio del camino?- Se froto con fuerza la frente, prediciendo un enorme bulto en pocos minutos. Se levanto y sacudió de sus ropas las hojas secas y tierra seca abderidas a estas. Cuando cayó en la cuenta de lo acababa de decir.- ¿ Un espejo?. pero ¿como es posible..?-
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