- No amigo mio. No deseo imaginar, lo que ha debido suponer para ti estos meses de cautiverio. De hacerlo, podría perder el control de mis emociones y devastar este lugar. Mi corazón se estremece, quisiera decirte por que tu y Melyssa habéis perdido vuestra magia. Tu dios y su maestro han muerto. Solo de ese modo puede romperse un vinculo. Maldito seas Thaar.- Sam, ¿ estas bien ?, llevo un buen rato hablándote y no me hacías caso.- Dijo Melyssa. - Disculparme, estaba absorto en mis pensamientos. ¿ que me estabas contando?.- Llevamos algún tiempo sin notar ni escuchar movimiento por parte de nuestros perseguidores. Quizás, los hemos perdido en algún cruce.- En el interior de cada uno, el deseo de que asi fuese dio una punzada, de alerta.- Resulta extraño, ¿ no creéis?.- comento Sam.
- En el poco tiempo que llevo en esta base, he podido observa los vastos recursos de los que disponen. De haberlo querido, podrían habernos capturado de nuevo al poco de escapar.- Tienes razón Sam, nos están guiando hacia donde ellos quieren que vallamos.- Murtt ¿ conocen la exsistencia de la puerta?- Murtt, bajo la mirada al suelo sin pronunciar palabra alguna.- No es culpa suya.- dijo Melyssa. No llevo tanto tiempo como Murtt siendo su prisionera,pero..- las palabras se le atragantaron al recordar lo sucedido. - Durante todo este tiempo, no lograron ninguna información atraves de Murrt. Me obligaron a ver, como lo torturaban y cada noche volvían para extraer partes de el. Lo soporte tanto tiempo como pude, pero oh Sam, si supieras las cosas que me hicieron.- Los ojos de Melyssa se acuaron, sin poder contener el torrente de lágrimas que calleron por su mejilla. Sam la estrecho con fuerza contra su pecho. - Te juro, que jamas volverán a tocarte. Nunca permitiré que vuelvan hacerte daño..
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