-Sigue me Sam, lo organizare para que puedas ver a los caminantes.- Al advertir la presencia de Pither, un hombre con uniforme blanco, se dirigió hacia ellos.
- Buenas tardes comandante, los sujetos se mantienen estables.- Doctor, me gustaría verlos personal mente, mi ayudante me acompañara para transcribir mis impresiones.-¡ Pero comandante¡, tras las ultima prue.., quiero decir que aun deben guardar reposo. Su estado aunque estable, puede remitir si le forzamos a hablar.
La penetrante mirada que Pither clavo en el doctor, hizo que el hombre se encogiera sobre si mismo.
- No tardaremos doctor, le aseguro que es de vital importancia, que hable con los sujetos.-
- Como desee comandante, por favor acompañe a mi ayudante a la zona de esterilización. Mientras usted interroga a los sujetos yo monitorizare sus constantes.
Pither y Sam siguieron al ayudante del doctor, hasta una pequeña habitación de cristal, conectada a la entrada de la cúpula.
Una vez dentro, del techo y de las paredes surgieron unos tubos. Una densa y húmeda niebla emergió de estos. Sus ropas y cuerpos, quedaron recubiertos por lo que fuese que contenía la niebla.
- Los doctores no quieren correr riesgos con los sujetos, al proceder de otro mundo, la posibilidad de un contagio por patógenos alienigenas les resulta altamente probable. - Comprendo- dijo Sam.
- Parece que yo soy una excepción ¿ no es cierto Pither?- Vamos Sam, no hay que ser tan asustadizos, he procurado que ellos no sepan quien eres realmente.- Miente, miente,miente grito una voz dentro de su cabeza..
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