Absorto en sus pensamientos, Sam no advirtió que estaban en otro túnel. El deslizador había cambiado de orientación, alejándose de la ruta principal. Ahora, recorrían un estrecho túnel, el técnico estaba totalmente concentrado, apenas unos centímetros distaban entre la plancha y la pared. La galería terminaba, bruscamente ante una puerta de metal. Esta tenia el diámetro de tres hombres juntos, se hallaba custodiada por una docena de soldados. A los pies de estos, armas de gran calibre y fijadas a tierra, hicieron que el corazón de Sam comenzara a palpitar con mayor fuerza.
Pither observo la reacción de Sam, -Tranquilo,es solo por seguridad, nunca se sabe donde puede surgir la siguiente fractura.- La amenaza implícita de Pither, no pillo a Sam desprevenido. - La trampa y sus perros guardianes.- Pensó Sam. - Espera en el deslizador-
Pither bajo de la plataforma y se dirigió al grupo de hombres. Durante varios minutos Pither y el oficial al mando de la escuadra, hablaron alejados de los demás en un tono sospechosa mente bajo. - De pronto, el oficial que hablaba con Pither saludo y se giro rumbo a la puerta. Extrajo una tarjeta del bolsillo de su camisa y la introdujo en la única ranura visible de la puerta. Tras introducirla, la puerta inicio un perezoso movimiento de apertura.
- ¿Otro maldito ascensor?- al ver lo que la puerta ocultaba una vez abierta, Sam no pudo contener su frustacion. De nuevo había que seguir bajando. El comentario atrajo la atención del técnico, le sonrió a Sam y respondió en voz baja.- Esta montaña, parece la chimenea del infierno, ¿ verdad compañero?.- He oído decir. que bajo este nivel, hay mas túneles que siguen profundizando en sus entrañas. También se comenta, que esos túneles converjen en una cueva enorme.-Habladurías, sin duda. Pero este lugar me hiela la sangre.
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